Una luz cálida se siente distinto cuando nace de una pieza con historia. Esta lámpara mural en alerce reciclado rescata la memoria de antiguas tejuelas valdivianas y la convierte en un detalle decorativo lleno de carácter, ideal para crear atmósferas acogedoras y con identidad.
Perfecta para iluminar un rincón especial, sumar textura al espacio y darle a tu hogar esa mezcla tan linda de diseño, emoción y memoria viva